Sunday, May 29, 2005

Luna Plutoniana Perdida en la Orbita de mis Estrellas

No soy un hombre lobo o un vampiro
mucho menos un sayayin
no me transformo por el baño luminoso
hoy soy loco debido a ti

aún no se si es esta la luna que alguna vez arranco de mi tristes estrellas y silenciosos llantos. Solo. Rebano mis ojos en hileras melancólicas y mis labios, ya desatados de tus cabellos, juegan con inofensivas musas que creen tener lo solo tu tuviste una vez.
Mis sonrisas son quimeras que mueren cuando piensas en ti. vives un mundo blanco y verde de porcelana, que pronto se he de partir. Oh! melancolía! mi vida junto a ti. Oh! melancolía! un puñal dentro de ti. Oh! melancolía! los llantos han de vivir. Oh! melancolía! tu vida llego a su fin.

La Luna se apaga, por segunda vez me habla y me arroja tristeza. Velos de ángel que han de venir, libren tus labios de muerte tan cruel. No te pido que vengas a mi lado, solo aléjate del filo del viento y de los hombres acuchillados, No vuelvas a mi, te lo pido. Solo aléjate del filo del viento y de los hombres acuchillados.

Monday, March 07, 2005

Tiempo de sepultar algunas cositas

ya llegó la época,
hace ya dos estaciones que no puedo amar y al parecer esto continuara de la misma manera;
recuerdo tu cariño siempre que veo a las aves como apresuran su vuelo,
llevando entre sus toscos labios
alguna rama, un algodón o algún material útil para construir su guarida de amor;
me recuerda como entre tus rojos labios, los mas preciosos que veré, llevabas una sonrisa de diamantes,
en tus ojos llevabas la pasión de una mirada heredada de antiguos caballeros que habitaron en lo mas profundo del cielo,
tus cabellos, tan alborotados, tan tuyos, que son imposibles de pasar desapercibidos pues bailan al ritmo de tu caminada, tan tuya y a la vez tan nuestra.
No me olvido nunca de tus besos, tan mios, algo que jamás nadie podra arrancar de mi ser,
pues las huellas que esos finos y rojos pétalos grabaron en mi piel aún están.
Sin enbargo hay un dolor del cual no me he podido desprender,
tus canciones que al oido me contabas, en donde prometias mares inexorables,
con oleadas de sentimientos puros;
me contaste nuestro futuro, tan irreal, tan inposible, tan precioso.
"¿Recuerdas ese futuro del que te hable, el que te prometí? nunca llegará"
fue la letra de tu última serenata que escuche antes de que mis oidos explotaran otra vez.
Por eso quiero empacarte en una maleta de piedra, sacarte de mi ser y arrojarte en el mar que me prometiste, quiero ver si es que tu hermosura te libra de la muerte que mereces po haberme asesinado.

Al estilo de un puchito

Prendo un cigarrillo;
echado en mi cama veo con tristeza,
como el humo celeste,
producido por un tabaco de malísima calidad,
hace formas extrañas que danzan de manera rara alrededor de mi cabeza.
Mis oidos me dicen,
con un ritmo aún mas bizarro,
una palabras codificadas en un lugar lejano a mi razón;
mientras la almohada se vuelve cada vez mas dura,
un hombre desnudo me mira con un ojo tapado
y trata de hacerme comprender lo precioso de aquel momento a solas,
otras personas lo intentan detener,
pero el no se detiene, y me mira, y me dice, sin palabras, "estas solo y asi estas mejor"
Estas vez no hay rocios en mi FaCe,
la guarida se torna oscura y cada vez mas solitaria;
el ritmo de la canción se pierde cada segundo y el humo sigue danzando,
trata de evitar que vea al hombre y me distrae con su preciosa danza,
en donde veo besos, abrazos y puñaladas,
me doy cuenta de lo poco que valgo,
mientras la muerte de ELLA se aproxima;
el humo se alarga, se aleja, cuando derrepente un sonido extraño me desconcentra;
asi es, esa es mi condena,
la locura de mis lineas,
lineas de un patán que no supo amar, pero quizo:
que intentó amar y terminó con fracturas irreparables.
Recuerdo cuando lamían mi sangre regada en el piso,
el sabor de la victoria,
el olor a destrucción,
el caos generado por una luna que se enciende y brilla sobre mi inebitablemente,
y nubla mi razón.
El cigarrillo esta a punto de acabarce, el ritmo se detuvo y el hombre juró no dejar de verme nunca;
el humo estático dice, en un idioma que solo entiendo cuando la demencia me toma, lo siento;
el cigarrillo da un ultimo suspiro y veo que se forma un corazón,
pero este no sube como lo hace naturalmente el humo,
sino mas bien cae sobre mi rostro y me besa;
es mi primer beso en mas de dos siglos y me entristece que solo me besen por lástima, soy patético.
El cigarrillo se apagó y finalmente la cama me ha expulsado,
el humo huye y mi último segundo de desquicio me dice "no volveré mas, ELLA murió"